Ana Rojo
Psicopedagoga
Vamos a empezar por el principio: ¿qué es la neuroeducación? Para mí, es una auténtica revolución en las aulas; es conseguir que los docentes comprendan cómo funciona el cerebro para enseñar mejor y transformar positivamente el cerebro del alumnado. Por eso, considero fundamental la figura del neuroeducador: ese docente que sabe enseñar respetando los ritmos reales de aprendizaje de la infancia.
¿Cómo podemos neuroeducar en el aula?
A través de dinámicas, actividades, juegos y propuestas en las que los niños y niñas sean los verdaderos protagonistas de su aprendizaje. De este modo, fomentamos la atención, la memoria, la planificación y el control de impulsos; es decir, las funciones ejecutivas.
¿Qué son las funciones ejecutivas? Para mí, como maestra de infantil, son las habilidades que nos preparan para la vida y que resultan imprescindibles para cualquier aprendizaje.
Asimismo, para aplicar la neuroeducación podemos apostar por la innovación educativa con propuestas fuera del aula, utilizando espacios como aulas sensoriales o ambientes de aprendizaje específicos.
¿Qué beneficios aportan estas aulas a la neuroeducación?
Al entrar en estos espacios, el alumnado aprende mediante la manipulación, la observación y la experimentación, siendo plenamente consciente de su proceso, ya que la infancia vuelve a ser la protagonista. Además, se respetan los diferentes ritmos de aprendizaje gracias a propuestas variadas que potencian la creatividad y la imaginación. Entran, en definitiva, en un universo lleno de posibilidades para un desarrollo cerebral óptimo.
¿Son importantes las emociones en la neuroeducación?
Por supuesto que sí. Las emociones juegan un papel fundamental en el aprendizaje; por tanto, debemos apostar firmemente por la educación emocional a través de diversas herramientas. Una de las más potentes son los cuentos, que les permiten identificar y comprender las emociones a través de la literatura. No debemos olvidar que necesitamos tener el cerebro en calma para poder asimilar los aprendizajes del día a día.
¿Cuál es el futuro de la neuroeducación?
Como profesional de la educación, creo y apuesto firmemente a que la neuroeducación será un pilar indispensable en los centros educativos. Conocer el funcionamiento del cerebro nos permitirá desarrollar una pedagogía respetuosa basada en la gestión emocional, la creatividad, el pensamiento crítico y la innovación. Vamos por el buen camino.
Ahora es tu momento de empezar a neuroeducar. Recuerda: “El cerebro de la infancia se está construyendo; menos es más”.
Ana Rojo De la Vega
Psicopedagoga. Máster en Neuroeducación y optimización de las capacidades. Tutora de infantil en el colegio Escuelas Pías de Zaragoza. Miembro de la junta directiva de la Asociación Aragonesa de Psicopedagogía. Autora del libro “Neuroeducación en el aula y en casa”.

